4 Noticias que se deben leer juntas:
[important]Las impresoras 3D están abriendo una opción de autoabastecimiento de productos manufacturados. Sobre todo porque gran parte de sus precursores se mueve en una corriente de opinión común: que todo el mundo pueda crear la suya en casa para fabricar lo que necesite. El mismo día que el mundo se escandalizó con
la primera pistola impresa compartida que funciona, Robohand presentó una
prótesis para una mano con dedos mecanizados que devuelve la movilidad a su usuario.[/important]
[important]Un equipo de doctores estadounidenses ha logrado salvar la vida de un bebé que sufría una grave enfermedad llamada traqueobroncomalacia, tras implantarle en la tráquea un dispositivo creado por una impresora 3D que le permite respirar. La férula fue creada con un biomaterial reabsorbible por el cuerpo en tres años.[/important]
[important] Una nueva aplicación creada por un grupo de creativos chilenos llamado ‘Thinker Thing’ permite prescindir de los bocetos y crear objetos con tan solo pensarlos. La aplicación parte de una 'base de ADN' que "va evolucionando" a medida que el usuario indica con su mente qué piezas se quedan y cuáles se van, gracias a que capta pequeños impulsos eléctricos detectables en el cerebro que dirige a una impresora 3D. [/important]
[important]La NASA invierte 100.000 euros en un proyecto que anuncia una nueva era en las dietas personales de nutrición. El objetivo de la agencia espacial estadounidense es que se reproduzcan alimentos capaces de mantenerse en el espacio durante años, y así alimentar a los astronautas enviados al espacio durante largas temporadas.[/important]